Cuando vamos a amueblar cualquiera de nuestros espacios, siempre debemos comenzar con una sencilla, pero obligada reflexión, esta es definir que es lo que necesitas y cuál será su uso, fundamentado en que la base de un buen Interiorismo son las necesidades de las personas que habitarán el espacio.

1er Aspecto: Tus Necesidades 

Siempre seremos tentados en dejarnos llevar por las tendencias, los colores o hasta por las texturas, pero debemos pensar primero en lo que necesitas.

Pongamos un ejemplo sencillo para entenderlo mas fácil:

-Imagina que necesitas un sofá que sea:

  1. Grande (requieres que quepan tu familia y amigos)
  2. Cómodo (ya que lo requieres para pasar largas horas frente a la TV viendo películas)
  3. Resistente (a los niños y mascotas, sin necesidad de limpiarlo o arreglarlo continuamente)

2do Aspecto: Tu Gusto

Ya que tengas definidas tus necesidades, toca hacer un análisis de tu gusto, tu estilo. Te recomendamos hacer un moodboard, para que así obtengas claridad y puedas enfocarte mejor en ideas, colores, etc.

Bien, tienes ahora una idea clara, el paso siguiente es puntualizar como debe ser, continuando con el ejemplo del sofá:

  1. Debe aportar color al espacio (puedes incluirlo por medio del sofá)
  2. Puedes utilizar tejidos naturales (Tapizado en algodón o lino)
  3. Lo puedes relacionar directamente con el estilo de la ropa y accesorios que llevas

3er Aspecto: La Ergonomía y Acabados a elegir

La ergonomía es el conjunto de conocimiento científicos aplicados para que el trabajo, los sistemas, productos y ambientes se adapten a capacidades y limitaciones físicas y mentales de la persona. Parte fundamental para mantener nuestra salud y bienestar al momento de elegir mobiliario.

Este aspecto debe estar integrado en un diseño de interiores que incluya el sentirte a gusto, confortable y que mejore tu bienestar, como ya te hablamos un poco sobre los beneficios que un buen diseño puede aportar en tu salud.

Ahora continuando con el ejemplo del sofá, los requerimientos podrían ser:

  1. Confortable (tener la posibilidad de sentarte o acostarte si lo necesitas)
  2. Tener forma ergonómica (algunos sofás pueden tener respaldo y altura del asiento muy bajos, lo que puede resultar un poco incómodo)
  3. Con acabados resistentes y de cierto atractivo (aquí puedes incluir los criterios que hayas definido sobre tu estilo y gusto)

4to Aspecto: Valor del Mobiliario

Siempre decidiremos cuanto invertir de acuerdo al uso que le vayamos a dar a un mueble, pero hay piezas en las que no es tan recomendable escatimar para tu salud, como:

  1. En la Recámara (específicamente en cama y almohadas, elige la que sea mas cómoda para ti)
  2. En la Sala (elige aquellos que realmente sientas confortables, no empieces eligiendo por su aspecto)
  3. En tu área de trabajo (mesa de trabajo o escritorio con las medidas necesarias y una silla muy ergonómica, apta para largas horas de trabajo)
  4. El comedor (busca sillas o bancas cómodas, así como una mesa de comedor de entre 76 y 85 cm de altura)
  5. La Cocina (adapta la altura de la barra a tu propia altura, es decir colócala a la altura de tu cintura)

Esperamos que estos consejos te ayuden, escríbenos en los comentarios si los has llegado a tomar en cuenta, o si tienes algún otro que utilices, nos dará mucho gusto leerte.

*Todas las imágenes son de Pinterest

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